Bitcoin: sus principales similitudes y diferencias con los bancos tradicionales

Desde que el Bitcoin llegó al mundo hace más de una década se erigió como una alternativa a la banca tradicional puesto que se trata de una red en la que no existe la figura del tercero de confianza, es decir, el banco para transar entre pares. En otras palabras, se elimina la razón de ser de los bancos, comenzando la pelea entre estas entidades y el Bitcoin.

Como era de esperar desde un principio este concepto no caló bien en los bancos tanto privados como los bancos centrales de los diversos países. El Bitcoin al ser un sistema de emisión monetaria descentralizado sin la regulación de alguna entidad o persona sobre la política monetaria de la red, originó temores e incluso desconfianza entre los entes gubernamentales y la banca en general.

Diferencias entre el Bitcoin y los bancos

Se entiende que el Bitcoin es dinero y ha llegado a ser un cambio del modelo tradicionalmente representado por las instituciones financieras y el dinero fíat emitido por los bancos centrales. En otras palabras, es una propuesta monetaria a la vez de una red para almacenar y compartir valor a través de la web. De esa forma ha revolucionado el sistema financiero al separar definitivamente el dinero del Estado.

En el esquema tradicional los bancos centrales tienen el control absoluto sobre la política monetaria, son los que emiten el dinero fíat y controlan su circulación, el valor del dinero está en manos de las decisiones políticas. En cambio, en el Bitcoin el código de la red es la ley: no podrá haber más de 21 millones de Bitcoins y nadie puede cambiar el ritmo en que se emiten dichas monedas o emitir monedas a su antojo.

Aunque en el sistema del Bitcoin la emisión de monedas genera una acción inflacionaria pues va creciendo la masa monetaria, al mismo tiempo, tiene un ritmo decreciente.  Es decir, cada vez se emite menos dinero en la red. Esto en contraparte con los bancos centrales como el Banco Central Europeo o la Reserva Federal de Estados Unidos que imprimen billetes a ritmo sin precedentes como se ha demostrado en los últimos años.

El Bitcoin también se diferencia de los bancos privados pues estos, aunque no emiten billetes sí lo custodian. En cambio, con el Bitcoin es el usuario el que tiene el control total de sus monedas siempre y cuando utilice un monedero no custodio. No hay censura ni horarios ni bloqueo de transacciones ya que la red de intercambio de valor está activa todos los días del año las 24 horas del día a través de Exchange como Bitcoin 360 ai.

Otra gran diferencia es que la red Bitcoin es neutral a diferencia de los bancos que buscan su propio beneficio y moldean reglas en función de esto. Con las criptomonedas todos pueden valerse de la red para bien o para mal sin que nadie los pueda detener.

También está el tema de los incentivos pues el Bitcoin no es más que una red que recompensa a los que participan en asegurar dicha red, es decir, a los mineros a través de la emisión. Mientras que los bancos tienen entre su modelo principal la oferta de deuda a los usuarios. En otras palabras, los usuarios de la red no pagan a una instancia superior por el uso de la criptomoneda, no existe la política de endeudamiento.

¿Están cambiando de postura los bancos?

Aunque es cierto que los bancos parecen estar acercándose cada vez más a las criptomonedas, todo parece indicar que ven en ellas una oportunidad de negocio en este mercado emergente. Han tenido que apostar por las criptomonedas pues si no corren el riesgo de quedar por fuera de las nuevas tendencias.

Sin embargo, aunque parece haber cierto acercamiento y actitud más amigable hacia las criptomonedas lo están haciendo para mantenerse vigente. La realidad es que a la banca pública y privada no les conviene las criptomonedas porque representa un cambio de estructura económica que los vuelve obsoletos.

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